Se establecieron como prioridades ejecutar unas nuevas andas para los años venideros, procurar la unión de la imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor venerada en el convento-hospital de Jesús Nazareno, y redactar un reglamento para el gobierno de la Hermandad.
La recién reorganizada Hermandad comenzó a contar con el acompañamiento de la imagen de las monjas hospitalarias de Jesús Nazareno, conocida también en un principio como Nuestra Señora de los Dolores, en la salida procesional del Miércoles Santo de 1919. La incorporación de la dolorosa obligó a acordar el 13 de enero de 1920 que en lo sucesivo esta Hermandad se titulase de Nuestro Padre Jesús del Calvario y Nuestra Señora del Mayor Dolor.
Como el mejor medio para reunir dinero con destino a las nuevas andas del Señor, se organizó una tómbola en la fiesta y verbena de San Lorenzo, con cuyo producto se logró aceptar la proposición de Manuel Morales Pérez como la más artística de diseño y más ventajosa en precio. Asimismo, se encomendó el dorado de las mismas a Rafael Díaz Fernández, quedando satisfecha una de sus aspiraciones más sentida y urgente el Miércoles Santo de 1920. Al año siguiente, se acordó hacer unas andas nuevas para la imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor, construidas por Manuel Morilla y estrenadas ese mismo Miércoles Santo.